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La_larga_marcha

Título: La larga marcha
Autor: Richard Bachman (seudónimo de Stephen King)
Año: 1979

Sinopsis

Narra la historia de un adolescente de 17 años llamado Ray Garraty que es escogido por azar entre millones de personas para participar en la larga marcha, una carrera en la que 100 competidores se juegan la vida para intentar ganar un premio, fama, fortuna y lo que el ganador pida.

Opinión personal

Ya dije tras leer “Mientras escribo” que había decidido en este 2015, dar una segunda oportunidad a la obra de Stephen King. Revisé los libros que tenía por casa y cogí “El resplandor”, sin embargo, el hecho de conocer más o menos el final de la historia me echó un poco para atrás, por eso me hice con “La larga marcha” un libro del que había oído hablar muy bien.

La historia no puede ser más simple y a la vez más compleja: 100 adolescentes tienen que caminar sin descanso hasta que sólo quede uno. Cada uno tiene tres avisos, al siguiente parón, los escasos soldados que les vigilan les ejecutan ahí mismo.

A lo largo de la carretera acompañaremos a Ray Garraty y a los constantes retos que se le plantearán: el hambre, el dolor, la cercanía de la muerte… mientras millones de personas se agolpan en sus televisores y en los arcenes de las carreteras a la espera de ver la muerte, como si de un circo romano se tratara.

El sonido de la sirena de incendios empezó a decaer, y decayó sobre él. Se derrumbó sobre el asfalto y allí lo remataron, vivo o muerto.

“La larga marcha” es un libro que conmueve y que indigna. Mientras lo lees te descubres profundamente cabreado con esos soldados que parecen no tener sentimientos y esos espectadores que jalean a sus favoritos como si de un mero partido de fútbol se tratara. En más de una ocasión te planteas por qué no se revelan, por qué no cogen los fusiles y se lían a tiros; en definitiva, por qué no luchan por su vida, pero entonces te das cuenta que lo que hacen precisamente es luchar por sobrevivir. Por ser el último en llegar, el vencedor, el superviviente.

No lo toméis como algo personal pero, al final bailaré sobre vuestras tumbas

Otro detalle que me ha gustado es el inicio de los capítulos con frases de concursos reales de la televisión americana. Frases que denotan que, sin llegar a la muerte en directo, la televisión nos vende el morbo y el sufrimiento del concursante más a menudo de lo que nos gustaría reconocer.

Conclusión

Libro muy recomendable. Engancha muchísimo aunque te deja un gusto amargo de indignación al terminarlo.

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