Título: La conjura de los necios
Autor: John Kennedy Toole
Año: Escrito en 1962, editado postumamente en 1980

La conjura de los necios era un título que rondaba mi cabeza, sin saber muy bien por qué, desde hacía mucho tiempo. Un día me decidí a investigar sobre el libro y mi sorpresa fue mayúscula al leer la triste biografía del autor. John Kennedy Toole acabó su novela y consciente de su potencial llamó a las puertas de todas las editoriales. Con lo que se encontró fue con la triste realidad de que nadie quería editarla ya que no era “vendible”, seguramente su acidez y crítica en una época tan convulsa de la historia norteamericana fueron los verdaderos motivos que impidieron que viera la luz. Todo podría quedar en un simple desengaño del autor, pero su depresión crónica y el golpe moral que le supuso la no edición de su obra hicieron que se acabara suicidando. Incluso ahí podría acabar la historia, pero su madre consciente del sueño de su hijo muerto siguió insistiendo una y otra vez hasta que un editor, que desconfiaba mucho del valor literario de la obra, acabó editándola viendo su enorme calidad.

Así pues me decidí a leerla y tengo que decir que me encantó. Su principal baza es sin duda el protagonista: Ignatius Reilly. Ignatius es un ser despreciable, bondadoso, insoportable, inocente, prepotente, ignorante,… y así un sinfín de adjetivos totalmente contrarios entre sí. Es un personaje al que se odia y ama a la vez, uno lo desprecia y se ríe con y de él al mismo tiempo. Un personaje a la altura de ilustres como Don Quijote de la mancha o Rodion Raskolnikov de “Crimen y castigo”.

También he de decir que en momentos la narración puede resultar lenta y algo tediosa y que inicialmente puede costar coger el hilo. Además hay que tener en cuenta que no pasa gran cosa en la historia, es una sucesión de acontecimientos que hacen que estemos siempre con la sonrisa tonta en la boca.

Además de todo esto, la historia tiene un trasfondo social profundo. Hace grandes guiños al problema racial americano sobretodo en la figura del pobre Jones.

Lectura totalmente recomendable que es capaz de hacer emocionar, indignar y sobretodo reír

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